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sábado, 14 de agosto de 2010

El Minific












En el caluroso verano
Basado en los personajes de CC y del PA.
Por Alejandra Maraveles.



Eran las diez de la mañana y el termómetro que tenían en la sala del apartamento marcaba más de 30 grados centígrados. Perla lo miró unos segundos antes de comenzar a quejarse.

- ¿Es que no se supone que habíamos mandado reparar el aire esta semana? – dijo muy irritada - ¿Cómo puede haberse descompuesto de nuevo?
- Ayer vino Luis – dijo Lily que se abanicaba con la revista que estaba leyendo - eso te dice todo ¿no?
- Hola – dijo Ale que se veía más fresca que una lechuga – Lindo día ¿no les parece?
- Si claro – dijo Perla mordazmente – si estuviéramos en el infierno hoy sería un día agradable.
- Pues a mí me lo parece. – dijo Ale.
- ¿Cómo puedes estar tan tranquila con el calor que está haciendo? Yo apenas pude dormir en la noche.
- Ahh, yo dormí como un bebé.

Lily la miró acusadoramente

- Ya sé a dónde va esto… nos quiere volver a presumir su enfriador de aire.
- Yo no quiero presumir nada – dijo Ale fingiendo inocencia – solo quería hacer hincapié en que yo no sufrí de calor.
- En serio, nunca vas a dejar que se nos olvide de que nos burlamos de ti por haberlo comprado. – dijo Perla.
- Pues se burlaron todo lo que quisieron por comprar el enfriador cuando en el apartamento “tenemos “–dijo esa palabra al tiempo que con los dedos hacía el signo de comillas – aire acondicionado.
- Sí, bueno me alegro por ti – dijo Lily – yo ya tengo que prepararme para ir a trabajar… -soltó un suspiro – odio ir a trabajar, pero al menos allí la temperatura es agradable.

Lily se levantó del sillón y se dirigió a su cuarto.

- Aghhh – dijo Isa que entraba al apartamento desde el balcón – acabó de hablar con mi jefe.
- ¿y? – preguntó Perla.
- Me dijo que era imposible que me diera un día tan siquiera, que no contara con vacaciones pronto.
- Tienes que tomar en cuenta que acabas de entrar a trabajar allí. – señaló Ale
- Ya se – dijo desanimada – pero ansiaba poder pasar unos días en la playa.
- Ay ni lo menciones – exclamó Perla – yo también quería salir, pero en el restaurant no me darán vacaciones sino hasta noviembre.
- Bueno es uno de los restaurantes más importantes de la ciudad y en época de vacaciones está a tope – dijo Ale que revisaba la correspondencia.
- ¿Cómo es que estás tan tranquila? – inquirió Isa – tampoco te dieron vacaciones.
- Pues ya sé, pero al menos puedo trabajar desde casa. No me ves… si estoy conectada a la oficina.
- Si supieran como trabajas – dijo Perla torciendo los ojos.
- No es mi culpa que no me respondan los mails la gente que si salió de vacaciones – dijo riendo.

Alguien tocó a la puerta.

- Contesta – dijo Perla – que tengo que arreglarme para ir al restaurante.
- Yo estoy trabajando – contestó Ale al tiempo que daba un bostezo
- En serio que me tratan como una sirvienta – masculló Isa mientras caminaba hacia la puerta.

Isa abrió la puerta y la sonriente cara de Stear apareció

- Listas para el fin – dijo emocionado
- Claro que no – respondió Isa con una cara de pocos amigos – no me dieron vacaciones.
- ¿Tampoco a ti? – preguntó desanimándose
- ¿A quién más no le dieron? – preguntó Isa.
- A Anthony… parece león enjaulado desde ayer que habló con el tío y le dijo que no podía tomarse los días que Neal se le había adelantado.
- Eso le pasa por trabajar en la empresa familiar – dijo Ale desde el sillón donde continuaba abriendo sobres.
- Sí, bueno a Archie si le dieron vacaciones y yo también tengo pero él no quiere ir si no va Anthony.
- Pues entonces supongo que todos nos quedaremos…
- Yo esperaba que pudieran convencerlo de ir – dijo Stear – si ustedes le dicen a Archie, seguro va.
- Pues eso va a ser medio difícil – dijo Ale - ya que ninguna de nosotras tiene vacaciones, solo Lily puede tomar vacaciones, pero creo que quiere guardar sus días para las vacaciones de invierno, así que no creo que podamos ayudarte mucho.
- ¡Qué mal! Yo quería salir unos días y disiparme un poco, están encerrado en el laboratorio todo el tiempo me ha hecho ponerme más blanco que las batas que utilizo.

Isa soltó una risita.

- Bueno yo tengo que alistarme para ir a trabajar. Lo siento Stear, lamento que no podamos acompañarte a la playa.

Isa entró a su recamara y Perla salió corriendo dejando una estela de perfume detrás de ella. Apenas se alcanzó a escuchar un “nos vemos luego”

- ¿Tú no tienes que ir a trabajar? – le preguntó Stear a Ale.
- Pues si estoy trabajando – dijo ella muy seria - ¿no me ves?

Stear la miró sin saber si reírse o no.

- Bueno me voy a darle la mala noticia a Archie.
- Ok. Nos vemos – dijo Ale.

Stear salió del apartamento y bajó al de ellos. Anthony iba de salida vestido con traje tratando de acomodarse la corbata

- ¿Y a ti que te pasa? – le preguntó a Stear – no estabas súper alegre por ir el fin de semana a la playa.
- Parece ser que nadie puede ir.
- Es lo malo Stear ya no estamos en la escuela ya no es lo mismo… yo por ejemplo tengo que irme porque ya me dijo Albert que he estado llegando muy tarde, pero cuando vas a unas oficinas prácticamente vacías porque todos están de vacaciones, no es agradable ir tan temprano.

Anthony apretó el botón del elevador y unos segundos después se abrió y Lily iba dentro.

- Nos vemos – le dijo a Stear.
- Mira como traes la corbata – señaló Lily – a ver, acércate.

Anthony se acercó a Lily y ella comenzó a acomodarle la corbata, y fue lo último que vio Stear antes de que se cerraran las puertas del elevador. Entró al apartamento y vio a Archie en su bata de seda negra tomando un café.

- ¡Ya te despertaste!
- No – dijo con sarcasmo – si todavía estoy dormido.

Stear lo miró seriamente. Y se fue a sentar a la sala.

- ¿Qué? ¿te fue mal con las chicas?
- Todas tienen que trabajar – dijo con desgano
- Te dije que ni siquiera lo intentarás – apuntó Archie - yo creo que me voy a ir al country club
- Ojalá pudiera entrar…
- ¿Quién te manda andar con experimentos climatológicos a mitad del campo de Golf? Tienes suerte de que no te hayan llevado a la cárcel.
- Sería bueno que todos pudieran ir al club… Oye…
- Ayy no – dijo Archie – conozco esa mirada, se que se te acaba de ocurrir algo y créeme no quiero estar involucrado, solo me avisas cuando lo que estés pensando vaya a explotar.

Archie entró a su habitación y Stear salió del departamento rápidamente.

Después de la hora del almuerzo Ale tuvo que salir de su habitación porque alguien tocaba a la puerta.

“Deben ser los técnicos de mantenimiento” pensó ella al tiempo que se acercaba a la puerta.

- ¿Puedo pasar?
- ¿Qué es todo eso? – preguntó Ale al ver a Stear junto a dos hombres más que llevaban carretillas llenas de cosas.
- Es para una idea.
- Mira Stear, ya sabes que te estimamos mucho, pero lo que sea que vayas a hacer lo puedes dejar así, créeme si le mueves algo al departamento las chicas se mueren…
- No es para el apartamento – dijo enfáticamente
- ¿Ah no? – preguntó Ale levantando la ceja
- Es para afuera
- No, la terraza esta fuera de límites, ya escuchaste a Anthony la última vez, nadie toca lo que él hizo.
- Tampoco es para la terraza…
- ¿Entonces?
- Es para la azotea, y pues necesito pasar por aquí para llegar allí.
- Ya sabes que Anthony planea arreglar la azotea también, así que lo que sea que vas a hacer espero que pueda quitarse fácilmente – le advirtió Ale.
- Si, en serio, tengan un poquito de confianza en mí, pareciera que todo lo que toco explotara -
- Pues así como que todo no… pero una buena parte si…

Stear le lanzó una mirada fría a Ale.

- Está bien – dijo ella – pasen, no ensucien y traten de no hacer mucho ruido que en una hora tengo junta…

Stear pasó junto con los dos hombres, pero necesitó tres vueltas más, los hombres subían cargados y bajaban sin nada, Ale solo los miraba desde su habitación donde el enfriador de aire le proveía un clima agradable, ya que a esa hora del día el termómetro marcaba 37 grados.

Toda esa tarde Stear estuvo en la azotea haciendo ruido. Y cerca de la noche Anthony, y las chicas estaban cenando en el apartamento disfrutando ya de un clima agradable.

- Así que fue un corto – dijo Anthony – debieron ir a dormir a nuestro departamento
- Fue culpa de Luis – añadió Ale – me dijo el tipo del mantenimiento que no debíamos estarle moviendo todo el tiempo.
- Y ni me digas – mencionó Lily – ayer que estuvo aquí le subía y le baja a la intensidad.
- Si, primero que tenía calor, y al rato que tenía frío – comentó Isa – yo creo que le movió una docena de veces.
- Si pues de eso me dijo, que lo dejáramos en una temperatura y ya.
- ¿Y todo ese ruido que está haciendo Stear? ¿sabes algo?
- No Anthony, no me quiso decir, y la verdad es que tiene casi todo el día allá arriba, dijo que era una sorpresa…
- Así como ¡Sorpresa! – dijo alegremente Perla –o como ¡Oh Sorpresa! – dijo con una expresión de miedo.
- No tengo idea. – contestó Ale
- ¿Y Archie no ha llegado? – preguntó Lily – pensé que él si tenía vacaciones.
- Me habló diciendo que iba a ir al country club
- Lo que es tener dinero – añadió Isa.
- ¿Quieren ir el fin de semana? – quiso saber Anthony – puedo darles pases por un día.
- No gracias – dijo Ale – no queremos causarte molestias.
- No son molestia y lo saben…
Stear pasó por el departamento.

- No vayan a asomarse, aún no está listo.
- ¿no quieres cenar algo? – le preguntó Perla.
- Me hace falta algo de mi taller, luego ceno.

Todos se miraron a los ojos y Anthony sacudió su cabeza.

- No, la verdad no me asomaría ni de broma, no sé qué está haciendo allí, pero no pinta nada bien.
- Al menos no tocó la terraza – dijo Lily.
- Pues se le veían todas las negras intenciones – señaló Ale – pero le dije que no se atreviera.
- Muy bien… porque con el ruido que está haciendo pareciera que está construyendo algo grande.

Stear volvió a pasar corriendo por la sala y se dirigió hasta la salida a la azotea. Mientras que todos reían.

Llegó la noche y todos se fueron a dormir, pero los ruidos continuaron hasta altas horas de la noche. Lily miró el reloj cuando escuchó a Stear tropezar con la mesilla cerca de la puerta y este marcaba las dos de la mañana. Lily dio la vuelta en la cama y se quedó dormida.


Era cerca de las 8 de la mañana cuando Stear casi a golpes tiraba la puerta del apartamento de las chicas. Lily con cara de pocos amigos fue quien le abrió la puerta.

- A menos de que me digas que el edificio se quema te sugiero que salgas de mi alcance – le dijo Lily mirándolo con rabia
- ¿Qué? – preguntó muy sonriente Stear - ¿Te desperté?
- Ayy ¿Por qué hacen tanto alboroto? – preguntó Isa quien se tallaba los ojos
- Aquí Stear que piensa que nadie duerme en esta casa.
- Pero vamos chicas – dijo él muy emocionado - como pueden estar durmiendo si ya hace rato que salió el sol.
- ¡¡¡¡Stear!!!! – gritó Lily – Dinos que pasa o te das la media vuelta y regresas por donde viniste….
- Ay, cualquiera pensaría que despiertan de buen humor y que se ponen de malas al pasar el día.
- ¿Qué quisiste decir con eso? – inquirió Lily alzando una ceja
- Nada, pues que yo que vengo a hacer una afectuosa invitación y me reciben peor que si fuera un cobrador molesto.
- Pues mira que eso es lo que yo te iba a decir – añadió Isa – que tocaste la puerta como cobrador…

Stear frunció el entrecejo. Respiró profundamente y siguió.

- Pues no era mi intención.
- Buenos días – se escuchó una voz detrás de Stear.
- Hola Anthony – le saludó Lily – ¿también a ti te despertó?
- ¿Por qué lo dices? – preguntó Anthony – Por mis ojos que aún no terminan de abrir o por el peinado, que apenas me dio tiempo de arreglarme para subirme.
- Es odioso cuando se lo propone – agregó Archie que caminaba pausadamente detrás de Anthony con unas marcadas ojeras en la cara.
- ¡Qué cara! – exclamó Lily.
- ¿Qué horas traes? – le dijo con sorna

Isa soltó una risita.

- Lo siento si traigo esta cara, pero sabe quién – dijo mirando de reojo a Stear – no me dejó dormir por el ruido que hacía, sino hasta altas horas de la madrugada… y no conforme con eso – añadió al tiempo que movía amenazante su mano – se atrevió a despertarme cuando apenas estaba agarrando un rico sueño.
- En estos momentos realmente extraño a Luis – comentó Stear con cierto temor en la voz
- Eres incorregible – le dijo Anthony - cómo si no supieras que todos aprovechamos el fin de semana para despertarnos tarde
- Ya lo sé – señaló Stear muy avergonzado – pero es que quería que aprovecháramos el día
- ¿Podías por una vez no hablar en clave? – le sugirió Archie al tiempo que se dejaba caer pesadamente sobre un sillón. – que también a mi me has despertado desde temprano y no has dicho para que querías que trajéramos esto – dijo al tiempo que mostraba una valija.
- Es que no están todos
- ¿Te refieres a nosotras? – preguntó Ale quien lo miraba seriamente desde la puerta de su cuarto y a su lado estaba Perla cruzando los brazos.
- A genial, ya estamos todos. – mencionó Stear muy alegre.
- ¿Cómo puedes estar tan alegre? – inquirió Perla – ¿Qué no sabes que entre más seamos más rápido te matamos?
- Bah, no creo que lo hagan – dijo Stear con voz despreocupada – no después de que escuchen lo que tengo que decirles

Todos lo miraron con un una mirada incrédula.

- Bueno, pues no perdamos más tiempo, rápido prepárense para ir a pasar un rico día de verano en el cape.
- Debes estar bromeando – dijo Lily – no podemos ir al cape, queda muy lejos y ninguno tiene vacaciones, bueno Archie si… pero el resto no.
- Pero si es solo por este día, hoy lo tienen todos libres. – Apuntó Stear.
- A mí me encanta ir al cape – mencionó Isa – pero no por eso pienso pasarme más de la mitad del día en un carro.
- Si yo opinó igual… y más si tengo el club a unos cuantos kilómetros – se quejó Archie.
- Es que ustedes a todo le hayan lo malo – dijo Stear quien se miraba muy contrariado.
- Miren, ustedes empaquen, bueno ustedes ya lo hicieron – dijo dirigiéndose a Anthony y a Archie – pero pues ustedes chicas háganlo, empaquen como si fueran al cape por un día.
- Pero…
- Yo que ustedes lo haría – dijo Anthony – no le van a sacar más palabras… por qué crees que nosotros trajimos ya todo… porque ya lo conocemos como se pone de terco.
- Oye – dijo enojado Stear – aquí estoy yo y no estoy sordo.
- Pues ya escuchaste…. Y la verdad es que decirte Terco es quedarse corto – dijo Archie
- Sí, que si las chicas no estuvieran presentes podríamos llamarte otras cosas.
- Por nosotras no se detengan – dijo Perla – que me gustaría que alguien le hiciera sentir aunque sea un poco mal por habernos despertado tan temprano.

Stear apretó la boca y las chicas se miraron antes de dirigirse a sus habitaciones para prepararse, casi una hora después estuvieron listas.

- Bien, ahora todos a ver las llaves de su departamento, celulares, y laptops aquí – dijo Stear señalando la mesa de la sala.
- Este… - dijo Ale - ¿para qué es eso? ¿Es una especie de prueba?
- Vamos, ¿Qué no pueden confiar en mí? – preguntó Stear
- ¿Es este uno de los casos en donde se pone terco? – le preguntó Perla a Anthony.
- Si – respondió Anthony con cara de resignación.

Todos colocaron las llaves y los celulares en la mesa de centro de la sala, no con mucho gusto y sin saber a dónde iba todo eso.

- Bien ahora sí estamos listos – dijo Stear muy alegre.
- Estas tentando a la suerte – comentó Lily muy seria.
- Todos síganme

Stear salió a la terraza y todos lo miraron perplejos.

- Stear, mira nos pediste que nos levantáramos temprano cuando no era necesario, que nos vistiéramos y que arregláramos ropa como si fuéramos a ir al cape y no te dijimos nada… - continúo Archie – también nos dijiste que pusiéramos llaves y celulares sobre la mesa y lo hicimos… pero ahora nos quieres sacar a la terraza…
- Es que es una sorpresa… - alegó Stear – pero es que no confían en mí.
- Es que hay que ser honestos Stear… la palabra sorpresa y tu nombre siempre van vinculados a algo así como inventos funestos – añadió Anthony como eligiendo las palabras cuidadosamente.
- ¿No piensan acompañarme? – quiso saber Stear que se veía bastante desanimado.
- Hay que ir – dijo Isa – total ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Las caras de todos eran de desconfianza, pero aún así siguieron a Stear, Isa fue la primera que salió a la terraza seguida por el resto, una vez que estaban todos allí un poco apretados con todo lo que llevaban. Stear cerró la puerta con llave.

- Stear, ¿no dijiste que dejáramos las llaves? – preguntó Ale alzando una ceja - ¿Qué es eso con lo que cierras la puerta entonces?
- No pensarás que la iba a dejar abierta… - declaró Stear.
- Esto no me gusta nada – dijo Lily
- Creo que a nadie – agregó Archie quien estaba muy apretado en la pequeña terraza y lo habían aventado contra una maceta con un gran helecho.
- Bueno que esperan – Stear señaló hacía arriba - subiendo las escaleras…
- ¿Vamos al roof? – preguntó Lily un poco desanimada – De haber querido pasar el día en el roof no necesitaba esta pinta ni empacar nada.
- A lo mejor Stear llamó a un helicóptero y vamos a ir al cape en unos minutos – chilló emocionada Isa.
- Si – dijo con sarcasmo Ale – y yo nací ayer.
- Ni lo sueñes Isa, que el tío nos tiene prohibido utilizar el helicóptero de la familia para excursiones. – señaló Archie.
- ¿Si y eso por culpa de quién es? – comentó Anthony mirando fijamente a Archie.
- Matas a un perro y te llaman mataperros – dijo de mala gana Archie.

Anthony comenzó a subir seguido por el resto cuando llegaron a la azotea la visión estaba cubierta por varias sábanas.

- Ohh – dijo Ale nerviosa – esto no me gusta, si me desmayo por favor no me dejen aquí tirada, ya saben que el sol me hace mucho daño.
- Yo también siento que algo me va a dar – añadió Lily.

Stear se acercó a las sábanas y sonrió.

- Bienvenidos a la playa marca Stear – dijo removiendo las sábanas.

La azotea estaba irreconocible, estaba totalmente llena de arena, había colocado parasoles y una o dos palmeras que parecía había sacado de una escenografía. Más al fondo de veía un resplandor como si hubiera agua allí arriba.

- ¿Es eso una alberca? – preguntó Anthony algo extrañado
- No sabía que hubiera una alberca sobre el edificio – dijo Archie.
- Pues no la había – apuntó Stear – esto ha sido todo mi idea.
- ¿Hiciste una alberca? – preguntó Perla con incredulidad – ¿En un día?
- Si soy muy rápido – dijo Stear.
- Pues como diría mi hermano “rápido y bien no hay quien”, - comentó Ale - ¿estás seguro que funciona?
- Claro que funciona – dijo algo ofendido Stear
- Ahora si… “Acapulco en la azotea” – exclamó Perla.

Todos se quedaron por varios minutos observando la obra de Stear, divididos entre la incredulidad y la perplejidad, la playa en la azotea era un elemento un tanto surrealista.

- Pero no se queden allí que traigo todo para pasar un día estupendo.
- Pues yo quiero probar la alberca – dijo Isa – Pero una pregunta, dado que cerraste la puerta del apartamento…
- Nada de apartamentos aquí… estamos en la playa… no existen los celulares, ni el tiempo ni las duchas… - explicó Stear muy emocionado.
- Lo que acabas de describir más que una playa para turistear me parece una isla desierta… - dijo Ale con un poco de mal humor.
- ¿Quieres decir que no vamos a poder bajar al apartamento por nada? – preguntó Lily frunciendo el entrecejo.
- Que no les he dicho que tengo todo previsto…
- Una pregunta Stear – dijo Archie – y si nos da ganas de ir al baño... ¿trajiste también unos arbolitos?

Anthony y él comenzaron a reír ante las caras atónitas de las chicas.

- ¿Es que no entiendo por quien me toman? Si les digo que tengo todo previsto, es que tengo todo previsto…
- Si me dieran un dólar por cada vez que he escuchado eso – dijo Archie…
- En serio es que no saben tomar las cosas buenas que les trae la vida. Parecen un grupo de quejicas. – dijo enojado Stear.
- Ay, ya no te enojes – Isa le tomó del brazo – solo dinos donde nos podemos cambiar y donde vamos a ir al baño…
- Si no hablaras en pausas esto no pasaría – dijo Ale quien el mal humor parecía haberse apoderado de ella.
- Es que antes de ponerse a hacer como mil preguntas podrían por lo menos mirar alrededor… aquí – dijo Stear señalando una pequeña tienda de campaña como las que se utilizan de vestidores públicos en las playas – es el vestidor y aquí – dijo señalando hacia el otro lado – es el baño.

Todos miraron el baño portátil como los que utilizan en las construcciones.

- ¡Qué elegante! – dijo con sarcasmo Perla – Creo que yo paso…
- Lo siento nadie puede pasar… el apartamento se abrirá hasta en la noche.
- Serás culpable si muero de una peritonitis - dijo Perla.
- Bueno mientras mueres deja pasar a cambiarme, porque la verdad es que el agua de la alberca se me antojo desde hace rato.

Isa pasó al vestidor y Ale comenzó a sacar cosas de su bolsa. Y respiró con tranquilidad.

- ¿Qué paso? – preguntó Lily
- Pensé que se me había olvidado algo, pero creo que traigo todo lo que necesito para esta farsa de playa.
- A mí lo único que me gustaría traer son las llaves para regresarme.
- Ya Perlita, no te enojes – le dijo Archie mientras ponía un brazo sobre sus hombros – si es necesario que bajes obligaremos a Stear a que nos de las llaves, él trae un juego… así que no te preocupes de más.
- Dejaran de ser hombres - dijo Lily – y den de santos que si traigo mi lipgloss que si lo hubiera dejado habría obligado a Stear a que me diera las llaves.

Isa salió del vestidor luciendo un bikini de color amarillo y se acercó a la alberca.

- Genial, si esta algo profunda, podremos incluso echarnos clavados – dijo Isa emocionada.
- ¿Cómo conseguiste que la alberca estuviera al mismo nivel que la playa? – preguntó Anthony con curiosidad
- Pues es que… la alberca no cabía sobre nuestro edificio…
- Cierto ahora que lo mencionas…
- Así que quedo sobre el edificio de al lado que es menos alto que este por un poco más de dos metros….
- ¿Pediste permiso? – quiso saber Anthony
- Pues la verdad no, pero como están remodelando no hay nadie así que no creo que les importe mucho.

Anthony trató de sonreír pero solo dibujó una sonrisa algo apagada en su cara. Isa con cuidado se deslizó por la alberca.

- Esta muy rica – gritó para que todos la escucharan – esta genial para este calor que hace.
- En pocas palabras esta fría – apuntó Ale aún con mal humor.
- Ale dale un respiro – dijo riendo Anthony - si lo vemos desapasionadamente el lugar no está nada mal.
- ¿De dónde lo tomaste? – preguntó Archie
- ¿Qué? – exclamó Anthony alzando las cejas
- El licor que te hace pensar que esto no esta tan mal – dijo Archie.
- ¿Boones? ¿Quién dijo Boones? – exclamó Perla. – Yo quiero
- Nadie dijo Boones – apuntó Ale – Archie mencionó licor…
- Licor… Boones – dijo Perla haciendo un ademán como si sus manos fueran una balanza – Es lo mismo ¿Qué no?

Ale soltó una risa y Stear miró fríamente a su hermano.

- Bueno yo voy a cambiarme….
- ¿Lo dices en serio Lily? – preguntó Ale – ¿estás de acuerdo con todo esto?
- Pues si voy a estar aquí como prisionera mejor pasarlo bien…
- ¿Qué? – dijo Ale levantando un ceja – aplicas la de “al mal tiempo buena cara”
- Si, algo así - mencionó Lily al tiempo que se acercaba al vestidor.

Media hora después estaban todas las chicas en traje de baño mientras que los chicos se habían quitado las camisas, Stear estaba junto a Isa disfrutando de la alberca. Ale se había refugiado de los agresivos rayos solares bajo uno de los parasoles que había colocado Stear alrededor de la playa artificial. Lily intentaba colocarse protector solar, mientras que Perla se colocaba un gran sombrero de paja para cuidarse el cutis.

- No sé si me veo bien con esto – dijo Perla – ¿no me veo ridícula?
- Y aunque te vieras… solo estamos nosotros – le contestó Ale
- Me ayudas con el protector – le rogó Lily
- Yo te puedo ayudar – le dijo Archie con una voz muy sensual.
- Creo que voy a pasar - sonrió Lily con un dejo de nerviosismo.
- ¿Miedo?
- No si vieras que no… - mencionó Lily – solo que me gustaría que me aplicaran el protector tratando realmente de cubrirme no de acariciarme.
- Oye me ofendes – dijo indignado Archie – deberían de haberme dado ya un título sobre lo bueno que soy aplicando protector solar…
- Ok. Pero pobre de ti si queda alguna parte sin aplicar… - le amenazó Lily
- No me lo permitiría nunca… arruinar esta piel tan tersa y perfecta.

Ale torció los ojos.

- ¿le funcionarán esas líneas cuando quiere coquetear con desconocidas? – le comentó en voz baja a Perla…
- ¿Bromeas? – dijo Anthony quien estaba cerca y escuchó la pregunta – además de darle un título sobre sus técnicas de aplicar cremas y bronceadores, deberían darle otro por sus líneas para flirtear
- ¿Y a ti no te darían una? – le preguntó Ale
- ¿Crees que merezco una? - sonrió galante.
- ¿Acaso lo dudas?
- Si bueno aquí todos merecen sus medallas al coqueteo público… - dijo Perla – en serio…
- Ay desde que mandaron a Matt a trabajar lejos andas de un humor – aseveró Ale.
- Mira quién habla – comentó Perla – la que desde esta mañana parece sargento mal pagado.
- Yo no parezco sargento mal pagado….
- ¿Y la bruja del oeste? – dudo Perla hablando consigo misma - ¿O era la del este la mala?
- Ja, ja – dijo con sorna Ale.
- Ven te pongo el protector, - ordenó Anthony - siéntate aquí.
- Pero allí hay sol… - se quejó Ale
- Ok, voy para allá.

Anthony se movió hacía Ale y le comenzó a poner el protector, cuando se escucho el timbre de la puerta.

- Alguien toca a la puerta – anunció Perla.
- Ay ¿es aquí? – preguntó Lily – creo que llaman a la puerta.

Perla se levantó del echadero y se asomó hacia la calle.

- Oh… traen un ramo de flores. - exclamó emocionada Perla – tengo que bajar.
- ¿Qué pasa allí? – preguntó Stear saliendo del agua
- Que alguien trajo flores
- Seguro son para mí – dijo Perla – tengo que bajar, ¡dame las llaves!
- Lo siento, el día de hoy no estamos para nadie
- Pero si estamos aquí – le rebatió Perla
- ¿A ver? Si hubiéramos ido a la playa no estarías aquí para saber que alguien te trajo flores ¿verdad?
- Pero estamos en la azotea, lo que no me impide ir por las flores
- Hicimos un acuerdo….
- Corrección, hiciste un acuerdo totalmente leonino donde te apropiaste de nuestras llaves y nos impusiste tus reglas, las cuales desde un inicio me rehúse a aceptar.
- No, no me importa lo que digas no vas a ir por las flores… un trato es un trato…
- Yo no acepté ningún trato.
- Ya no se peleen – dijo Lily.
- Pero es que no me deja ir por mis flores…
- Aunque te dejara ir – especificó Lily – de nada serviría… el chico repartidor ya se fue… ya va allá en la esquina….
- ¡¡¡¡¡ESPERA!!!! – gritó Perla sacando casi todo el aire de sus pulmones.
- ¿Cómo si con eso te fuera a escuchar? – añadió irónicamente Ale
- Noooooo – chilló Perla
- No importa Perla - explicó Lily – debe de haber dejado una nota, cuando bajemos podemos pedirle al chico que regrese.
- ¡¡¡Es tu culpa!!! – espetó enojada contra Stear – por estar aquí en este lugar horrible no me dejaste ir por las flores que seguro me mandó Matt.
- Aunque no puedes asegurar que sean para ti – expuso Ale – si mal no recuerdo somos cuatro las chicas las que estamos en este momento en el departamento.
- ¿Cómo si alguien te fuera a mandar flores a ti?

Ale abrió la boca indignada.

- Yo te mandaría unas – manifestó Anthony sonriendo.
- Gracias – dijo Ale un poco avergonzada.
- Además te olvidas de alguien – señaló Lily
- ¿De quién? ¿De ti?
- Mira, se que estas enojada así que voy a obviar esa respuesta venenosa… y además no hablo de mi sino del coqueto de Archie…
- Tiene razón… - agregó Anthony – Archie recibe flores al menos una vez a la semana.
- No me culpen por ser guapo – dijo Archie riendo.
- Así que bájale – apuntó Lily – que para mal genio ya tenemos a Ale…
- Eyyy, que no estoy sorda
- Mira Perla, Lily tiene razón – añadió Anthony
- ¿También tú?
- Digo tiene razón en esperar hasta la noche, ya nada se puede hacer ahora, y si, a veces Ale se le sube el mal humor, pero no es que siempre ande de genio…
- Lo bueno es que me quieres defender – señaló Ale ofendida
- Ya está bien, ya no digo nada. – expresó Perla
- Mejor vamos a nadar… - dijo Anthony – vengan

Todos fueron al agua, casi dos horas después todos descansaban bajo los distintos parasoles.

- Tengo hambre Stear – mencionó Archie – su majestad tomó en cuenta la comida
- Claro que si – dijo Stear muy seguro de sí mismo – Sándwiches para todos
- Pues ya que – dijo Archie – esperaba al menos una carne asada o algo así, pero si no hay más que sándwiches

Todos se acercan a la hielera donde Stear guarda los emparedados, y buscan uno que les satisfaga.

- Pues este sándwich de rosftbiff no está nada mal – dijo Anthony.
- Ya sé, este de pastrami esta delicioso también – Apuntó Ale.
- Ahora si te llevaste un diez – mencionó Isa – porque están deliciosos
- Si, hermano, retiro lo dicho…

Todos a excepción de Lily comen contentos.

- ¿Qué sucede Lily? – le preguntó Anthony -¿Por qué no comes?
- ¿No trajiste algún sándwich vegan?
- Si… - explicó Stear - allí está el de quesos
- ¿Quesos? – preguntó Lily alzando una ceja
- No puedo comer nada de origen animal…
- Sorry, pensé que con que no tuviera carne era suficiente…
- Tengo años repitiéndoles
- Por favor no te enojes con Stear – le rogó Anthony – ya sabes cómo es de despistado.
- Está bien – dijo Lily evidentemente enojada – pero ahora ¿Qué voy a comer?
- Pues puedes dejar solo la lechuga y el jitomate y te comes un sándwich de verduras – sugirió Ale
- ¿Pero y el pan?
- Ayy Lily, pues sorry – añadió Perla – como me dijiste “no se puede hacer nada” es lo que hay, sino te aguantas hasta la noche que abran el depa.
- Yo digo que deberías de abrirlo para que baje por fruta o algo así – dijo Anthony.
- No, eso sí que no, si a mí no me dejaron tampoco a ella.
- Perla esto no es algo ridículo como tus flores… es mí comida…
- Pues para mi es igual de ridículo, no comes porque no quieres – continuó Perla – porque no es que no puedas comer carne, es que no quieres hacerlo…
- Mira Perla… esto es algo delicado para mí, ya sabes lo que pienso…
- ¡Ya! Suficiente - dijo Archie – toma Lily
- Naranjas, ¿de dónde las sacaste?
- Pues Stear trajo también fruta, hay naranjas y unas manzanas… digo sé que no es una comida en forma pero pues si aguantas con eso ¿no?
- Si creo que sí – dijo Lily mirando de reojo a Perla…

Todos comieron pero ya con el ambiente muy tenso por lo sucedido

- Ayy nomás no puedo dar una – dijo muy desanimado Stear.
- Bueno Stear – explicó Anthony – la idea fue buena, pero pues ya nos conoces, somos un grupo un poco eclético, y es difícil darle gusto a todos. Y pues la verdad. Stear hizo un gran esfuerzo, quería que pasáramos el día juntos y no hemos hecho sino quejarnos y hacer berrinches de todo, creo que ya estamos grandecitos como para hacer eso… disfrutemos de lo que con tanto trabajo preparó Stear y en lugar de estarle culpando por todo hay que agradecerle… - continuó Anthony sonriendo- la verdad es que no me acuerdo de la última vez que estuvimos así todos reunidos sin traer novios o novias que hagan caras o con algún otro amigo que no se lleve bien con todos… en cierta manera me hace recordar a los buenos tiempos de la U… así que yo en lo personal se lo agradezco, no sé cuándo va a volver a repetirse este momento.

Las chicas se miraron y después miraron a los chicos, como pensando en lo que Anthony acababa de decir, Ale se sintió mal por haber estado de mal humor toda la mañana, Perla hizo un puchero recordando el “berrinche” que había hecho por las flores, y Lily también se sintió mal por haber hecho alboroto por la comida antes de percatarse si había algo que ella pudiera disfrutar.

- Yo estoy de acuerdo contigo Tony, desde que comenzó el verano nos hemos estado quejando de no tener vacaciones, y pues la verdad no era tan difícil que la pasáramos bien, el agua de la alberca esta deliciosa, la playa aunque sabemos no es auténtica esta genial y pues la verdad es una idea maravillosa…. Dejen de pelearse por tonterías, para pelearnos tenemos el resto del verano, pero para disfrutar de una tarde en la playa marca Stear pues tenemos el día de hoy.

Stear se sonrojó y Archie aplaudió emocionado.

- Tienen razón… así que basta de discusiones todos al agua…
- Pero acabamos de comer – dijo Ale
- Por favor eso no importa si se comienzan a ahogar traje salvavidas – apuntó Stear.

Todos rieron y se fueron a meter a la alberca…

Un rato después estando todos dentro de la alberca. Isa se quedo parada a la mitad de la misma.

- ¿no les parece como que el nivel del agua ha bajado?
- Debe ser el sol – dijo Ale – debe de haberse evaporado el agua.
- No creo que se evapore tanto – señaló Anthony.
- Si, ahora que lo mencionan, como que el agua me llegaba cerca del cuello – dijo Lily – y ahora me llega a la cintura.
- Eso es demasiado – mencionó Stear…
- Yo la verdad no quería decir nada porque con eso del trato de no quejarse… pero hace rato escuche así como un crack cerca de aquel sitio – comentó Perla.
- ¿Dónde? – preguntó angustiado Stear
- Por allí – señaló Perla.

Stear salió de la alberca y fue a checar el sitio que le indicaba Perla, y con cara asustada miró.

- ¿Qué sucede? – inquirió Anthony
- Se está saliendo el agua… y Ohhh no
- ¿Qué? – preguntaron Archie y Anthony al unísono.
- Salgan…. Todos salgan de la alberca dijo al tiempo que corría hacía el lado donde estaba la playa artificial

Apenas pudo Stear pisar la otra azotea cuando se escucho un crujido fuerte, la alberca se ladeo y el agua comenzó a correr por el agujero que se había formado del lado donde se había roto la alberca y por donde había estado colándose el agua.

- Oh no – dijo Perla con la cara pintada de preocupación.
- Creo que te daremos asilo por más tiempo de lo previsto – añadió Ale mirando con cierto horror.
- El techo se derrumbo...- dijo Lily estupefacta
- Lo bueno es que fue en el departamento de Mr. Crusdky… - señaló Isa.
- Creo que llego el momento de entrar al departamento –expuso Anthony – tendremos que hablar con Albert antes de que nos demanden…
- Lo van a hacer no tengas duda de eso – mencionó Archie.

Stear corrió hacía la puerta de la terraza.

- Oh no – exclamó
- Ahora que – dijo Archie
- No encuentro las llaves- dijo Stear con la preocupación marcada en la cara - se me deben de haber caído.
- No hay problema – señaló Isa – si quieres bajamos por el piso del Sr. Crudsky y de allí hablamos con su tío.
- No es gracioso – apuntó Perla – por fin que ya estaba albergando la idea de regresar a nuestro departamento…con esto se arruinó…
- Lo siento – dijo Stear – no era mi intención…
- ¿Y las llaves? – inquirió Ale – no quiero parecer mandona, pero estando aquí parados dudo mucho que aparezcan…
- Sí, creo que todos deberíamos ponernos a buscarlas – agregó Anthony.

Cada quien comenzó a registrar una parte de la playa artificial moviendo con las manos la arena y rebuscando bajo las palmeras y en los echaderos. Más de media hora removieron cada lugar de la azotea.

- No parece que estén aquí – dijo desanimada Perla - ¿no se habrán caído en la alberca?
- Espero que no – señaló Ale – si fue allí ahora sí que vemos a tener que seguir el consejo de Isa y bajar por el agujero al departamento del Sr. Crudsky.

Al decirlo Ale no pudo contener la risa y comenzó a reír, y mientras todos la miraban un poco desconcertados ella seguía riendo.

- Hu-bieran –continuaba riendo – vis-to la cara de Stear
- ¿Cuándo salió corriendo de la otra azotea? –preguntó Perla sonriendo abiertamente.
- Si – respondió Ale sin reprimir una carcajada.
- Yo había escuchado que el Sr. Crudsky quería una cúpula para tener aire y más luz… - dijo Isa riendo.
- Entonces ya se le cumplió el deseo – añadió Anthony también sin poder contener la risa.
- Para la próxima podrías hacer una alberca de dos pisos con un tobogán integrado – dijo Archie al tiempo que se sentaba en la arena y dejaba de buscar…

Todos comenzaron a reír sin poder detenerse. Hasta que Stear que no había dejado de buscar grito emocionado.

- ¡¡¡Las encontré!!!

Alzó la mano tintineando las llaves del departamento, pero nadie parecía hacerle caso ya que todos reían con ganas. Stear se quedó perplejo, ya que la imagen de todos riendo era la única que había imaginado desde que había comenzado con su proyecto. Y sabía que aunque le esperaba una buena regañada por parte de su tío y sus abogados que se harían cargo del incidente en la azotea del edificio vecino, él lo sabía, que cuando fuera mayor recordaría ese momento con más claridad, en el ocaso de una tarde donde todos reían alumbrados con los últimos rayos solares de aquel sábado en ese caluroso verano.


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1 comments:

Micaela dijo...

El verano siempre es muy agobiante! Uno tiene que llevarse a las vacaciones donde se vaya algo para hacer, como este tipo de cuentos para leer. Cuando viajé a España, me acuerdo que me hospedé en uno de los mejores hoteles en barcelona y me llevé cosas para hacer. Justo en ese caso no lo necesité porque el hotel tenía de todo, pero si uno va a la playa, tiene que llevarse divertimentos!
Mica

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